

3/9/2010
N° 131
Contra Insurgencia Chiapas
Desde Chiapas, desde donde la memoria colectiva está presente, se asoman las garras del capitalismo por todos los rincones contra los pueblos indígenas del país. El Tratado de Libre Comercio, uno de los impulsores del levantamiento zapatista del 94, aún sigue enmascarado bajo la política de las tierras. Actos de imposición, expropiación y ocupación inundan los terrenos comunales de la Madre Tierra.
Lo que en su día fue vendido como un plan de seguridad, actúa una vez más bajo las estrategias del colonialismo y su capitalismo neoliberal.
En este escenario de invasión, los territorios indígenas sufren un conflicto armado latente, que es imposible de entender sin mapear el territorio. Recursos acuíferos, madera, su biodiversidad biológica, el petróleo y el uranio soterrado junto con su situación estratégica, hacen de la zona un atractivo motín. Un alijo para las industrias farmacéuticas, multinacionales, turísticas y grandes potencias como EEUU y la UE.
Policías fronterizas, FBI, cuerpos de la seguridad Israelí además de las distintas formas de ocupación gubernamental asoman sus deseos de posesión utilizando estrategias represivas bajo una amenaza militar y bélica.
En este contexto de seguridad de defensa territorial, se sitúa la resistencia de los compas zapatistas con su modelo de insurgencia y resistencia civil.
Bajo un componente militar se hallan los más de 70 asentamientos, acciones de un Estado militarizado que se transforman en estrategia Integral de Contra Insurgencia. Por otra parte, los paramilitares o grupos armados articulados con el ejército, hostigan y presionan a la población indígena chiapaneca. En términos estratégicos, un alto componente reside en lo civil, aplicando represiones psicológicas, ecológicas y políticas que invisibilizan las acciones del gobierno pasando de lo paramilitar a lo civil.
Aquí se sitúa la campaña mediática contra el pueblo y sus observadores internacionales, así como las amenazas sufridas por el Centro de Derechos Humanos Frayba que trabaja en pro de la defensa social integral. La organización Frayba con su gestión de mezcla entre prácticas jurídicas y políticas, incide en la intervención de los colectivos internacionales. Ante el temor de desenmascare del gobierno y sus agentes, estos intentan paliar por todos los medios, cualquier método de difusión de la realidad.
Varias son las campañas de desprestigio y provocación de enfrentamientos para seguir argumentando de que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional mata.
Las vías de agua del gobierno, como es el señor gobernador de Chiapas Sabines, ejerce su poder y trabajo mediático bajo las acciones de publicidad encubierta y sus tareas de maquillación de la pobreza.
ONGs promocionadas por la Agencia de Ayuda al Desarrollo de EEUU, grupos armados y la Iglesia en su composición militar como es ALAS DE AGUILA interactúan como rapaces contra una sociedad organizada y levantada que no cede ante las artimañas neoliberales.
Es así como en un paisaje mundial, esos tecnócratas con rostro social, intentan romper con un tejido social, violando la integridad, los derechos humanos y la identidad comunitaria. Los mismos perros con distintos collares que buscan la posesión y la victoria bajo un estallido armado.
Mientras tanto, ante el silencio del EZLN, la conmemoración del dichoso vicentenario de la "Independencia" mexicana y centenario de la Revolución corroe las entrañas del gobierno por falta de argumentos para poder actuar en la masacre colectiva.
Pero la resistencia, una vez más nos enseña que la dignidad no se vende, que el pueblo resiste y que ......
ZAPATA VIVE Y LA LUCHA SIGUE!!!
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Askapena. Mexiko Arloa
mexiko@askapena.org
www.askapena.org
Fuente: kaosenlared.org
PRONUNCIAMIENTO DE LAS MUJERES AUTONOMAS DE LA COSTA DE CHIAPAS
Comunicado de las Mujeres Autónomas de la Costa.
Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas
Adherentes a la Otra Campaña del EZLN
A la opinión pública.
A la prensa nacional e internacional.
A la sociedad civil nacional e internacional.
A los organismos de derechos humanos.
A los medios alternativos.
A las y a los adherentes de La Otra Campaña.
A las Juntas de Buen Gobierno
A la Comisión Sexta del EZLN
A los grupos de mujeres en Chiapas y México
Por este medio las mujeres que formamos parte del Consejo Autónomo de la Costa queremos hacer pública desde nuestra palabra sencilla y comprometida, nuestras denuncias y exigencias al Gobierno y nuestra voluntad de seguir luchando para que se nos respete.
Primero: Decirle al Gobierno que no queremos su compasión, sino su respeto. No queremos que nos imponga sus políticas ni sus modos de vida, queremos decidir nosotras mismas, que se escuchen nuestras peticiones y que se respeten las decisiones que tomamos autónomamente.
Segundo: Exigimos al Gobierno que no nos intimide, ni nos mande a sus ejércitos, que nos maltraten cuando nos manifestamos pacíficamente por nuestros derechos. Somos libres para expresar nuestras demandas y para exigir el respeto a nuestras decisiones e iniciativas. Tenemos el derecho de defendernos, lo hacemos y seguiremos haciéndolo, de forma pacífica.
Tercero: Exigimos al Gobierno que establezca precios justos a los productos básicos de alimentación como el maíz, el fríjol, el arroz, el aceite y el azúcar. Las mujeres somos las que más sufrimos con el aumento de los precios. Estos productos son la base de nuestra alimentación, y los precios abusivos que se toleran por parte de los gobiernos que lo permiten, atentan contra nuestro derecho a la alimentación y a tener una vida digna nosotras y nuestras familias.
Cuarto: Por lo mismo, exigimos que se baje y se regule de inmediato el precio de la tortilla como producto básico y necesario de nuestra alimentación. Los precios abusivos de la tortilla validados por el gobierno, precarizan especialmente la situación de las mujeres y empeoran nuestra calidad de vida, atentando contra nuestros derechos y los de nuestros hijos.
Quinto: Exigimos que se establezca una tarifa justa para la luz, tenemos el derecho a tenerla. Como mujeres, queremos que se escuchen las demandas de los distintos colectivos y que se tenga en cuenta que atenta contra nuestros derechos a vivir con dignidad, en una vivienda y entorno comunitario que posibilite el desarrollo de nuestros hijos e hijas.
Sexto: Que pare la violencia y la coacción contra las personas que formamos parte del Consejo autónomo de la Costa, que sólo luchamos por nuestros derechos a vivir, a decidir, a ser escuchadas y respetadas.
Séptimo: Que cese la violencia y las ordenes de aprehensión contra todas las y los luchadores sociales, en pro de los precios justos de la luz y la tortilla. Contra el compañero Nathaniel Hernández Núñez, integrante del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa. Así mismo exigimos castigo a los agresores y medidas que respeten nuestros derechos fundamentales, a defendernos y a manifestarnos.
Confirmamos que nosotras vamos a seguir luchando para que se regulen los precios de los productos y servicios básicos, que necesitamos para sobrevivir. Para que se respeten nuestras decisiones, se escuchen nuestras exigencias y se pare de imponernos medidas que atentan contra nuestro derecho a vivir con dignidad.
Atentamente
Mujeres Autónomas de la Costa.
Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas
Tonalá, Chiapas a 21 de Agosto del 2010
Hacia la construcción de nuevas culturas de derechos desde la igualdad de género, clase y etnia.
Publicado por CENTRO DE DERECHOS HUMANOS DIGNA OCHOA
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Ciudad de México: el monstruoso mundo de Carlos Slim
Jean-Pierre Petit-Gras / México
Hasta hace 40 años, México era un país autosuficiente en lo esencial: la alimentación de su población. Con una dieta basada fundamentalmente en el maíz, esta planta sagrada literalmente inventada por el hombre 7000 años antes de nuestra era.
Hoy en día, el campo mexicano está agonizando, bajo los golpes combinados del llamado paquete tecnológico (herbicidas y pesticidas sintéticos, mecanización), de los monocultivos de exportación (frutas y verduras, cultivos para los biocarburantes), de los megaproyectos (presas, maquiladoras, minería a cielo abierto, carreteras y complejos ecoturísticos), y de las mafias político militares del narco. El progreso ha acarreado una profunda degradación social, que desemboca en una emigración masiva, cuando no en una verdadera guerra de exterminio.
Sin embargo, a los 200 años del inicio de la lucha por la independencia, y un siglo después del principio de la revolución encabezada por Emiliano Zapata y Pancho Villa, una parte todavía significativa de los mexicanos siguen resistiendo. Defienden un modo de vida solidaria y apegada a la tierra, con un empeño, una valentía que asombran, en estos tiempos de resignación y sumisión generalizada.
Les propondremos a continuación una serie de testimonios, a lo largo de un viaje y unos cuantos encuentros que iremos realizando por distintas regiones del país.
La ciudad de México es probablemente la más poblada del mundo. Se habla de 25 millones de habitantes, que desde hace años rebasan ampliamente los límites del Distrito Federal. La enorme mancha de construcciones precarias o, peor todavía, de los tristes alineamientos de las unidades habitacionales -recientemente rebautizadas “centros urbanos autónomos”, se expande irresistiblemente hacia el norte y el este.
El objetivo de esta política de urbanización es servir las importantes industrias que siguen instalándose en estas periferies. El coste ambiental, en lugares que acogieron a sus primeros pobladores hace 15 mil años, es terrible: la desaparición de numerosas especies animales y vegetales, que los precolombinos habían sabido preservar y desarrollar, es tan preocupante como la escasez de agua, que afecta ya a millones de habitantes. El precioso líquido sólo se recibe dos o tres días en la semana, y el insuficiente abastecimiento por “pipas” (camiones cisternas) está sometido a un sinfín de tráficos y corrupción. En Nezahualcoyotl , Chicoloapan o Iztapaluca hacia el este, y en Ecatepec, Coacalco o Tecamac hacia el norte, las mafias, aliadas con los partidos políticos o suplantándoles, están imponiendo su ley: amenazas, extorsiones, secuestros y asesinatos van sembrando la desconfianza y el miedo en colonias donde hace pocos años la auto-organización y la solidaridad, e incluso unas redes económicas horizontales, seguían conservando las pautas de una vida todavía comunitaria.
El oeste y el sur están mejor preservados: allí se encuentran los barrios ricos. Allí no falta el agua. El centro histórico ha sido “limpiado” de la mayoría de los vendedores ambulantes, muchos de ellos indígenas, por el celo modernizador y brutal de los gobiernos PRD de la capital. Y el magnate Carlos Slim, dueño entre otras cosas de la red de teléfonos de México y demás países latinoamericanos, ha podido comprar a bajo precio muchos de los edificios señoriales, incluso la famosa “Casa de los azulejos”.
En el Zócalo, la inmensa plaza central, un enorme personaje hinchable, patrocinado por Danone, y maquillado en “museo” del aparato digestivo, aplasta con su masa obsceno el campamento de los sindicalista del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), en huelga del hambre desde más de 80 días para protestar contra el brutal despido de los 44000 electricistas de Luz y Fuerza del Centro.
Conseguimos hablar con Ernesto Ponce Bucio, uno de los huelguistas. Nos explica que el traslado de las tareas de mantenimiento de la red eléctrica de la capital y sus alrededores a unas empresas privadas que contratan a migrantes centroamericanos ha acarreado ya un montón de accidentes graves, electrocuciones, incendios y averías. Los electricistas están determinados. No es el momento más adecuado para preguntarle si no se debería aprovechar la crisis actual para replantear en su conjunto el problema de la producción, la distribución y el consumo de la energía eléctrica, o si entre el Estado y el capital privado hay que escoger quién es el mejor patrón...
Un poco más lejos, otros plantones denuncian el encarcelamiento desde el pasado 2 de Octubre de Victor Herrero Govea, arrestado a raíz de la manifestación de conmemoración de la masacre de Tlatelolco. La detención fue llevada a cabo por una policía del D.F. asesorada por los “especialistas” del mantenimiento del orden de Nueva York y los de las francesas y tristemente famosas Brigades Anti-Criminalité (B.A.C.).
Espejo y ratonera
La capital de México, construida a contrasentido sobre las ruinas de la Tenochtitlán azteca y lacustre, siguió a pesar de todo conservando durante siglos una parte del encanto de la antigua ciudad. Hoy en día, se ha convertido en ratonera para los millones de campesinos que huyen de un campo arrasado por una guerra civil propiciada por la voraz y mundial progresión de un capitalismo industrial que nada ni nadie parece capaz de detener. Sólo los privilegiados, y por supuesto los turistas que deambulan abultados por los lugares restringidos y obligados de la Ciudad monstruo, demasiado acostumbrados a las rejas de su propia cárcel, parecen ignorarlo.
Sin embargo, flota por algunas colonias de la ciudad como un olor a pólvora.